
Un hecho histórico que vincula al municipio con la historia nacional
El Gobierno Municipal de Meoqui conmemora un hecho histórico de gran relevancia para la identidad del municipio, al recordar que un día como hoy, pero de 1811, el Padre de la Patria, Miguel Hidalgo y Costilla, junto a otros jefes insurgentes, arribó al entonces Pueblo de San Pablo en calidad de prisionero.
De acuerdo con registros históricos, el contingente del ejército realista llegó aproximadamente a las seis de la tarde, trasladando a los líderes insurgentes, quienes fueron resguardados durante la noche en el antiguo cuartel militar, considerado en ese momento el inmueble más importante y con presidio en la región.
El Prof. Francisco González Carrasco, director de Promoción de Identidad Regional e Historia en Meoqui, destacó que este acontecimiento representa un momento clave en la historia local, al ser el municipio parte del recorrido de los insurgentes tras su captura. Asimismo, explicó que durante su estancia fueron sometidos a un proceso de identificación, donde les cortaron el cabello y los rasuraron, previo a su traslado a la capital del estado.
Los insurgentes, entre ellos figuras como Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Abasolo y Mariano Jiménez, continuaron su camino hacia Chihuahua, donde posteriormente fueron ejecutados el 30 de julio de 1811 en el entonces Palacio de Gobierno.
El trayecto de su llegada a Meoqui se realizó por la ruta que actualmente conecta con la comunidad de Nuevo Loreto, recorriendo la ribera del Río Conchos, hasta llegar a la zona conocida como la Junta de los Ríos Conchos y San Pedro, punto emblemático del municipio.
Finalmente, se resaltó que este suceso forma parte de la memoria histórica de Meoqui, fortaleciendo su identidad y su vínculo con la historia nacional, además de dar origen a relatos y tradiciones como la leyenda del “Botón de Oro”, que permanece viva entre las y los habitantes.



